EDUCAR EN CARACTER

 Introducción:

"Educar en carácter" se centra en nutrir y fortalecer la personalidad, los valores y la ética durante el proceso educativo. Va más allá de la mera transmisión de conocimientos académicos, ya que busca promover virtudes como la honestidad, la responsabilidad, el respeto, la empatía y la integridad. Su objetivo es moldear individuos íntegros y éticamente sólidos, capaces de afrontar los desafíos de la vida con convicciones firmes y comportamientos éticos.

Educar el carácter en la familia

Fuente: https://www.interrogantes.net/educar-el-caracter-en-la-familia/ 

Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú.
Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, hazlo tú.
Sé tú el que aparta la piedra del camino.
Gabriela Mistral
En el interior de un chico o una chica de trece a dieciocho años late un desarrollo casi imposible de medir. Es como una primavera de la vida que fluye con una riqueza extraordinaria. Quienes no tratan con gente joven —o lo hacen con lejanía— no sospechan siquiera cuántas dudas, cuántas tempestades, cuántos afanes apasionados lleva consigo la transformación del espíritu adolescente.

Para los padres, ayudar a sus hijos en la formación del carácter y la personalidad —para los que estas edades constituyen una etapa clave— ha de resultar un deber ineludible y al tiempo una satisfacción inmensa. Pero ya sabes aquel dicho universitario de que qui natura non dat, Salamanca non prestat: lo que la naturaleza no da, no siempre se puede suplir con educación, por muy buena que sea. Efectivamente, y por eso no podrás pretender que tus hijos que sean unos genios, porque les puede faltar el sustrato natural necesario para serlo. Pero hay otros aspectos, como el carácter, que dependen menos de la naturaleza y más de la educación que cada uno recibe y de las cosas que uno hace: nuestro carácter —decía Aristóteles— es el resultado de nuestra conducta.

 El carácter no es como un apellido de alta alcurnia que se hereda sin trabajo. El carácter viene a ser como el resultado de una contienda singular que cada uno libra consigo mismo y de la que depende en mucho el acierto en el vivir. Una lucha que comienza a edades muy tempranas y que queda ya casi decidida al final de la etapa que nos ocupa.


Educar el carácter en cinco pasos
Fuente: https://www.magisnet.com/2016/06/educar-el-caracter-en-cinco-pasos/

Berkowitz explica su modelo en una entrevista en exclusiva que publicamos en el suplemento ENIAC de este número. Y como a los americanos les gusta poner nombres, su propuesta en cinco pasos responde al acrónimo PRIME:

1. Priorización. El objetivo principal del centro debe ser el desarrollo de la personalidad del alumno. Tras la borrachera academicista, urge recuperar una visión más holística de la Educación y confiar en los maestros para tan noble tarea. Es su auténtica vocación.

2. Relaciones. Fomentar el contacto no solo entre profesor y alumno, sino también entre profesor y familia, profesor y profesor, etc.

3. Interiorización. Los alumnos deben interiorizar los valores y no repetirlos de forma autómata. Nos estamos pasando con tanta motivación extrínseca vía premio o castigo. Si cuando leas esto ya le has dado el premio por la notas, pues para el año que viene.

4. Modelado. Los adultos deben modelar las virtudes de los alumnos/hijos. ¿Cómo? Siendo modelos para ellos.

5. Empoderamiento. Fomentar su autonomía y responsabilidad.


Educación del carácter en el colegio
Fuente: https://www.vocaeditorial.com/blog/educacion-del-caracter/

Por tanto, lo distintivo del carácter es que se adquiere por aprendizaje mediante las experiencias. Así, Arthur James, el fundador del Jubilee Centre for Character de la Universidad de Birmingham, propone esta definición de carácter: "Conjunto de capacidades que orientan el modo habitual de comportarse de una persona."
Carácter y virtudes: Ahora bien, saber la definición de carácter no basta. ¿Cómo aterrizarlo en el aula? A través de la educación en las virtudes. Antes de ponerse manos a la obra, necesitamos dos cosas: 
Tener claro qué queremos enseñar a los alumnos: Siguiendo a José Antonio Marina, podemos entender el carácter como el «conjunto de recursos personales que deben desarrollar para ser capaces de elegir bien su proyecto vital, para ser honestos y felices».
Detallar esos recursos y temas que queremos enseñar: Marina nos da las primeras pistas: proyecto, honestidad y felicidad. Y todo esto nos suena a educar en virtudes y en educación emocional. Las virtudes son hábitos operativos buenos, es decir, cualidades que vamos adquiriendo a través de la práctica y que nos facilitan realizar actos buenos. 
 

Conclusiones
  • La educación en carácter es esencial para formar ciudadanos éticamente responsables y contribuir a la construcción de una sociedad más justa y equitativa. 
  • Educar en carácter va más allá de la enseñanza de habilidades académicas; implica cultivar la integridad y la moralidad en los estudiantes, proporcionándoles las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos que encontrarán a lo largo de sus vidas.
  • Los educadores desempeñan un papel fundamental en la implementación de la educación en carácter, ya que actúan como modelos a seguir y guías para los estudiantes. 
  • La educación en carácter no solo beneficia a los individuos en su desarrollo personal, sino que también tiene un impacto positivo en la comunidad y la sociedad en general.
  • Es importante integrar la educación en carácter en todos los niveles del sistema educativo, desde la educación primaria hasta la educación superior. 

Comentarios